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  • 9788490121924
  • mei 2013
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Samenvatting

Una de las cuestiones a las que responde la Bioquímica es a algo que siempre estuvo presente en las mentes inquisitivas: De qué estamos hechos, o más generalmente, De qué están hechos los seres vivos. Durante mucho tiempo, y siguiendo al filosofo Empédocles de Agrigento (siglo VI a.J.C.) se creyo que la materia viviente era una mezcla proporcionada de los cuatro elementos Agua, Aire, Fuego y Tierra. El gran médico Galeno de Pérgamo (s. II d.J.C.) propuso que estos elementos se materializaban en el ser humano en los cuatro humores: Flema, Bilis, Sangre y Bilis Negra (o Melancolía), respectivamente. El predominio natural de uno de ellos daba lugar a los temperamentos: Flemático (frío y húmedo), Colérico o Bilioso (cálido y seco), Sanguíneo (cálido y húmedo) y Melancolico (frío y seco). La enfermedad surgía del predominio o carencia de algunos de ellos (discrasia), y las enfermedades afectaban de distinta manera según los temperamentos. Por ejemplo, en 1348 la Facultad de Medicina de la Sorbona intento dar una explicacion "científica" a la Gran Peste Negra que azotaba por entonces Europa. La peste bubonica, según la Facultad, estaría producida por materia corrompida (miasmas) transportada por el viento sur y que afectaría particularmente a temperamentos cálidos y húmedos (esto es, Sanguíneos); por ello, entre otras cosas, y a modo de prevencion de la enfermedad, la Facultad prohibía los baños calientes, los alimentos cocidos y las relaciones sexuales, factores todos ellos que predisponían a contraer la peste por su naturaleza cálida y húmeda. De una u otra forma, este pensamiento persistio hasta la era científica, a partir del siglo XVII. Sin embargo, muchos de los términos ligados a los humores siguen estando presentes en el lenguaje habitual. Así, seguimos hablando de "momentos melancolicos", de "tipos coléricos", de "actitudes flemáticas", etc. Ya a partir de Paracelso, en el siglo XVI, se buscaron otras vías para explicar la naturaleza de la materia viviente. Paracelso fue un gran médico que recogio asimismo la tradicion alquímica, rechazando los elementos de Empédocles (y los humores de Galeno, por supuesto) y sustituyéndolos por los elementos que los alquimistas ya conocían (que son, en su mayor parte, los que conocemos en la actualidad como elementos químicos propiamente dichos). Paracelso proponía que el organismo humano estaba formado por estos elementos: azufre, mercurio, antimonio, hierro, etc., y que en ellos podían encontrarse las causas de las enfermedades y al mismo tiempo los remedios. Hoy nos puede parecer disparatada esta teoría, pero sin embargo fue una revolucion en el pensamiento médico: la que supone que el organismo humano está formado por los mismos elementos que la materia inanimada. Surgio así lo que dio en conocerse como la "Yatroquímica", línea de pensamiento médico que predomino en Europa en torno a los siglos XVI y XVII, y que partía de la idea (acertada, según lo que ahora sabemos) de que la Medicina podría llegar a explicarse en términos químicos. Pero la revolucion auténtica vendría con la aplicacion del método científico al estudio de los seres vivos. Un gran precursor fue William Harvey, médico inglés del siglo XVII, que demostro la circulacion de la sangre (mayor y menor) a partir de medidas puramente mecánicas, como pesos y volúmenes, y demostrando que el corazon no era más que una bomba aspirante-impelente. Esta descripcion ponía en su sitio el papel de los distintos organos del cuerpo, no muy diferente que sus correlatos mecánicos o químicos. En lo que a nuestra pregunta respecta, la historia científica comienza con los estudios de Scheele sobre productos naturales (ácido cítrico, ácido úrico, ácido málico, etc.), los de Lavoisier sobre la respiracion y los de Spallanzani sobre la digestion, todos ellos en el siglo XVIII, que precedieron al establecimiento por Dalton, ya en el siglo XIX, de la teoría atomica y molecular de la materia. Unos años más tarde, Wöhler, en Alemania, produjo por síntesis química urea, un producto natural presente en los seres vivos, con lo cual se demostraba que la materia viva no tenía nada de excepcional respecto a la inanimada. Wöhler trabajaba en el laboratorio de Justus von Liebig, quien desarrollo de forma sistemática los procedimientos de análisis elemental. Sus resultados nunca ofrecieron lugar a dudas: los seres vivos estaban formados por los mismos elementos que la materia inerte. Aplicando estos métodos, y en el mismo laboratorio, Mulder descubrio en 1832 las proteínas, postulando para las mismas un carácter macromolecular. De puro revolucionario, este concepto no fue aceptado por la comunidad científica hasta finales del XIX. A partir de ahí, la historia prácticamente se confunde con el estudio de la Bioquímica tal cual la conocemos actualmente. Pero el punto importante es precisamente lo que venimos diciendo: La materia viva está compuesta por los mismos elementos que la materia inanimada. Nada hay en los seres vivos que los distinga del resto de la Naturaleza a ese respecto. ¿Y en cuanto a otras cuestiones? Antiguamente, se atribuía a la materia viva un principio vital, o fuerza vital (vis vitalis), que la distinguía de la materia inanimada o inerte. Incluso después de la muerte podían quedar residuos de fuerza vital en la materia muerta, lo que daba origen a formas de vida "inferiores" (gusanos, ranas, insectos, arañas, etc.), nacidas por "Generacion Espontánea". Incidentalmente, la rana que aparece sobre una calavera en la fachada de la Universidad de Salamanca, meramente representa, en la opinion del autor, la generacion de "vida inferior" a partir de restos humanos; es decir, generacion espontánea. Desde Aristoteles se había tomado como saber establecido la existencia de la Generacion Espontánea. Médicos de gran prestigio en siglos posteriores, como Van Helmont (destacado representante de la Yatroquímica) en la Holanda del siglo XVII, llegaron a escribir recetas para producir ratones a partir de una camisa sucia. Sin embargo, un fuerte golpe a la Generacion Espontánea tuvo lugar cuando el naturalista italiano Francesco Redi demostro en el siglo XVII que los gusanos que aparecen en la carne en descomposicion son en realidad larvas de moscas. Si se impedía el acceso de las moscas a la carne muerta no se producían gusanos. Con el descubrimiento de los microorganismos se reavivo el interés sobre la Generacion Espontánea, hasta que una serie de brillantes experimentos por parte de Louis Pasteur en el siglo XIX establecio la imposibilidad de la misma. Todo ser vivo tenía que proceder de otro ser vivo (Omnium Ovum ex Ovo, Omnis Cellula e Cellula, Omnium Vivum e Vivo; hoy día también se dice Omnis DNA e DNA). Ahora bien, hoy día consideramos que el Origen de la Vida tuvo lugar hace unos 3800 millones de años a partir de procesos estrictamente naturales, y que quizá puedan llegar a reproducirse in vitro. El interés por el Origen de la Vida nace precisamente de nuestra línea de pensamiento: que la vida es un fenomeno natural, sin ninguna connotacion excepcional o menos aún, sobrenatural. En el Origen de la Vida hay que buscar asimismo el Origen de la Célula. Establecida de esta forma la no-excepcionalidad de los seres vivos respecto a la materia común y corriente, pasaremos en este curso al estudio de la Bioquímica. Tradicionalmente se comienza por el estudio descriptivo de las Biomoléculas, y así lo haremos. Que los seres vivos no sean nada excepcional desde el punto de vista físico-químico no está reñido con el hecho de que algunas de sus características sean específicas. Y por ello algunos capítulos de la Química están más relacionados con la Bioquímica que otros. Por ejemplo, una cuestion clave es que las moléculas orgánicas que constituyen lo que llamamos Biomoléculas son en su mayor parte solubles en agua. Otra, la gran importancia que tienen entre las Biomoléculas los compuestos de carbono (de ahí el nombre de "Química Orgánica" que tradicionalmente se ha dado al estudio de los compuestos de carbono, aun cuando la Bioquímica sea una ciencia perfectamente diferenciada de aquélla). También es notoria la importancia que en los seres vivos revisten las llamadas "interacciones débiles", así como la de los equilibrios ácido-base. Todo ello justifica el pequeño repaso, o recuerdo físico-químico que vamos a hacer en esta introduccion. Estudiaremos conceptos que seguramente ya conocemos, pero preferentemente desde el punto de vista de la Bioquímica, o desde la optica de los seres vivos.

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Inhoud

Taal
Spaanstalig
Bindwijze
E-book
Verschijningsdatum
mei 2013
Ebook formaat
Adobe ePub

Betrokkenen

Auteur
Enrique Battaner Arias
Uitgever
Universidad de Salamanca

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9788490121924

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